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13/12/2017
Mandala EdicionesEspiritualidadMeditaciónHacer Buda Guía sencilla de meditación para niños


Hacer Buda Guía sencilla de meditación para niños 


Hacer Buda Guía sencilla de meditación para niños

EAN:

9788416316885

ISBN:

9788416316885

Materia:

Meditación

Editorial:

Mandala Ediciones

Autor:

Yassine Bendriss, Ernest



FORMATO eBOOK

Precio: 3,99 €

FORMATO LIBRO

Precio: 10,00 €

Cuando era niño y llegaba a casa después del colegio, tenía que afrontar, como todos los niños, mis obligaciones: los deberes, estudiar… Al finalizar estas tareas, empezaba con otras: desconectaba del mundo que me rodeaba viendo mis series de televisión preferidas o imaginando nuevas aventuras con mis juegos. Y lo lograba, pero no conseguía aclarar muchas de mis dudas ni acabar con esos miedos que tenía, ni llegaba a aplacar mi enfado cuando me peleaba o me castigaban y me enfurecía. Todo eso, por mucho que disfrutase jugando y mirando la televisión, seguía dentro de mí, y crecía.

La constante actividad a la que, como niño, me enfrentaba día a día me provocaba estar nervioso; tenía pesadillas, malestar y me sentía inseguro de mí mismo. Hasta que comencé con mi padre a practicar la meditación e inicié un camino que hoy sigo recorriendo. Con la meditación aprendí a combatir y calmar dentro de mí toda esa energía negativa y a transformarla en energía sana, positiva, y más poderosa; conseguí entender mis errores, ser parte de la solución y no del problema, enfrentarme a mis temores y controlar la ira y la rabia; logré tener seguridad en mí mismo y absoluta confianza en todas mis acciones. Con una mente sana, el cuerpo es más sano y fuerte, y afronta mucho mejor los estudios y toda nuestra actividad física y mental. Con la meditación he conseguido encarar esos obstáculos que, más tarde o más temprano, todos debemos afrontar y que, conforme vamos creciendo, se multiplican y son más difíciles, aunque no imposibles, de superar.

A mí me ha ayudado mucho haber empezado a meditar siendo todavía un niño, cuando llegaba del colegio, hacía mis deberes y le decía a mi padre: "Papa, ¿hacemos Buda?”