Ruta Del Ingenio, La
No pretendo decirle a nadie quién es, esa es tarea de cada uno; si yo te dijera quién eres te estaría mintiendo. Sólo es posible describir el campo donde tu Esencia duerme y que todo Ser humano tiene. Disponemos de un cuerpo con sus múltiples funciones fisiológicas pero ¿somos el cuerpo?. También tenemos emociones, aunque en muchas ocasiones ellas nos poseen a nosotros, con sus nacientes, antiguos y cambiantes estados. Además, continuamente, y aunque uno no quiera, la mente discurre vagabunda, creando mundos fantásticos. Por último, fuimos capaces de amar y a esa función específicamente humana le llamamos espíritu; pero hasta el espíritu, en ocasiones, se exalta transportándonos a una experiencia de totalidad, como en otras, se sumerge en el más oscuro aislamiento y torpe fanatismo.
Por tanto, poner nuestra identidad en atributos tan inestables, nos expone a una constante incertidumbre y es, entonces, cuando queremos construir acontecimientos, relaciones, objetos y cosas estables y duraderas, en un territorio donde, en realidad, todo es propenso a cambiar y nada permanece. A pesar de ello, tenemos la necesidad, desde los más remotos tiempos, de encontrar la inefable inmortalidad, narrada en tantos cuentos y leyendas.
Por tanto, poner nuestra identidad en atributos tan inestables, nos expone a una constante incertidumbre y es, entonces, cuando queremos construir acontecimientos, relaciones, objetos y cosas estables y duraderas, en un territorio donde, en realidad, todo es propenso a cambiar y nada permanece. A pesar de ello, tenemos la necesidad, desde los más remotos tiempos, de encontrar la inefable inmortalidad, narrada en tantos cuentos y leyendas.
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