
La HOMEOPATÍA se basa en la LEY DE SIMILITUD ó LEY DE SEMEJANZA que, al revés de la alopatía o medicina de los contrarios, establece que lo "semejante puede ser curado por lo semejante" ("SIMILIA SIMILIBUS CURANTUR"). O sea: los síntomas que experimentalmente fueron producidos en personas sanas por sustancias del reino mineral, vegetal o del animal, serán los que sirvan para poder seleccionar el medicamento con síntomas lo más parecidos o semejantes a aquellos que presenta el enfermo. Esta conclusión por analogía, permite afirmar que los medicamentos homeopáticos curan en el enfermo aquello que produjeron en el sano.